EL CAMERINO-CD7-Ediciones Especiales
Blog en posible transiscion,en estado de republicacion. Las Noticias y Comentarios que no Entraron en la Seccion del Diario.
viernes 16 de diciembre de 2011
El “Patón”, el “Pelado” y el novato.
TOMADO DE: http://www.eltelegrafo.com.ec
Mientras uno maldijo sin pausa, otro se frota las manos y más allá alguien descrubre cómo se ve todo desde la raya.
La cantidad de papeles que arrugó y alineaciones que varió, debido a lesiones constantes, fueron determinantes para los frecuentes dolores de cabeza que asaltaron a Edgardo Bauza (escribo esto sin saber el resultado del miércoles).
Si tomamos en cuenta la cantidad de bajas que sufrió, teniendo por delante la Copa Sudamericana y compromisos de Campeonato Nacional, su rol fue más el de un mago que el de un entrenador. Malestares de técnicos que nadie quiere experimentar, pero que cuando llegan, hay que encararlos con el mejor de los conceptos y valor. Bauza es un guerrrero, un estratega, un técnico que ya elevó su “status” a general o cacique de mil batallas.
En otro frente, decidido a navegar a otra velocidad, el Deportivo Quito se preocupó de negociar otro tipo de gasolina para la segunda etapa del torneo nacional; el resultado fue plasmado en un rendimiento que tuvo rachas de perfección por largos períodos de la fase.
El “Pelado” Ischia necesitó de algunas millas para calibrar a perfección la maquinaria “chulla”. Conocer cada detalle, tuerca y dónde encajaba acorde a la circunstancia, fue clave para que llegara a tener hasta 12 partidos consecutivos invictos y cercano a la frontera de la perfección de rendimiento, no solo que ganaba y ganaba, sino que tampoco le anotaban goles.
Su rival y máximo perseguidor no pudo anotarle un solo gol en todo el año, el Deportivo Quito dejó claro que la distancia futbolística con quien lo acechaba era mucho más notoria de lo que la tabla de posiciones pintaba.
Hay que conocer cada pieza para saber cómo moverla y el técnico argentino del equipo “chulla” fue exquisito para sus propósitos.
Pase lo que pase el sábado, Ischia cierra una temporada en la cual manejó con categoría y profundo conocimiento futbolístico al equipo que le tocó pilotear.
Muchos años sudando y corriendo como pocos, asimilando aspectos importantes de entrenadores consagrados, actuando en múltiples escenarios, conociendo internamente la realidad de la cancha y lo que hay que hacer para ganar.
Marcelo Fleitas reúne requisitos por los cuales cualquier humano con sueños de dirección técnica en lo futbolístico pagaría fortunas.
Su momento llegó de manera abrupta, en el instante menos relajado, en condiciones con alto octanaje de presión.
Un bautizo radical y que podría darle toda la imagen de lo que es el instante más arduo en competencias futbolísticas: la final, donde las papas, carne, verduras, no solo que queman, sino que arden con cualidades destructivas.
Fleitas sabe cómo es este mundo, pero verlo desde la óptica de quien está parado atrás de la raya, debió ser revelador e impactante para alguien con tanto recorrido y experiencia.
Las cualidades de Fleitas son notables, su futuro prometedor, su presente… aterrador.
lunes 5 de diciembre de 2011
Liga de Quito y la prensa porteña
Por Israel Alvarez
Qué Liga haya ganado al Vélez Sarsfield, el cuarto mejor equipo del mundo, en tierras argentinas y con ese resultado haya clasificado a la final de la Copa Sudamericana, al parecer, no fueron argumentos suficientes para que la prensa porteña, en sus ediciones impresas, considere este hecho como noticia y lo publique en sus páginas. Fleitas y el “Gordo Lucho” fueron más importantes.
De hecho, al día siguiente del cotejo (30/XI/11), no le dedicaron a este ni una sola línea. El flamante entrenador del Emelec, Marcelo, Fleitas, y Luis Caicedo, el “Gordo Lucho”, del Barcelona, se llevaron los espacios estelares de la información deportiva del país, en los tres medios guayaquileños. esto, si nos remitimos a
“DT Fleitas ya eligió a sus once” (El Universo), “Caicedo ‘desempolva’ su remate de afuera” (El Telégrafo), “Fleitas comienza a imponer su propio estilo en el ‘Bombillo’” (Expreso), titularon los diarios del Puerto Principal.
Los diarios quiteños, en cambio, hicieron gala de un amplio derroche de información con sendas primeras páginas y, adicionalmente, utilizaron -todos, sin excepción- una página entera en el interior para ampliar la información.
“La U, impecable” (La Hora), “Liga, Otra vez finalista” (Hoy) y “Liga de Quito jugará otra final” (El Comercio), fueron los titulares con los que los tres matutinos quiteños despertaron a la afición capitalina y del país.
¿Explicaciones? Hay dos puntos básicos para tomarlos en cuenta. Uno, que el equipo de Liga es de Quito. Y dos, que se jugó muy tarde (19h15). Esto último implicaba que, si se quería informar sobre el cotejo, había que dejar pendiente un espacio en una página determinada (tal cual lo hicieron los diarios capitalinos) para armarla una vez finalizado el partido y empezar a imprimirlo, lo cual, de hecho, implica varios problemas. Por eso es que esto se hace solo cuando hay noticias que realmente lo ameriten.
La pregunta es, entonces: ¿los argumentos expuestos al inicio de esta nota no son suficientes para tomarse todas estas molestias? Depende. Si es un equipo quiteño y los medios son quiteños, la respuesta es definitivamente afirmativa. Si es un equipo quiteño y los medios son guayaquileños, la respuesta ha sido negativa.
¿Tal vez fue pura coincidencia? ¿Cuestión de imponderables? Ni lo uno ni lo otro. Al parecer, es asunto de política editorial. Basta con ver cómo se manejó la prensa porteña en los dos cotejos internacionales anteriores que jugó la Liga, para darnos cuenta de que esta es ya una constante.
El jueves 17 de noviembre, Liga jugó en Paraguay, frente al Libertad, al cual le ganó en la tanda de penales y clasificó a las semifinales de la Copa Sudamericana. Este solo hecho ameritaba ya un buen despliegue informativo. El Comercio, Hoy y La Hora informaron en portada de este triunfo en tierras paraguayas. ¿Los medios porteños? Mutis por el foro.
Ocho días más tarde, esto es, el jueves 24, ya en semifinales, el equipo ligado se enfrentó al Vélez Sarsfield, en Quito, en el cotejo de ida. El resultado final fue 2-0, considerado positivo pues iba al cotejo de vuelta, en Argentina, con un marcador favorable. Los medios quiteños lo informaron, como ya ha sido su costumbre, en portada -foto a todo color incluida- y con ampliación y detalles en páginas interiores. ¿Los medios porteños? Prefirieron esconder la cabeza como el avestruz.
Para confirmar que esta es una tendencia en los medios impresos del Puerto Principal, recordemos lo sucedido exactamente hace un año (ver Liga, Emelec y el regionalismo en los medios), cuando el 10 de noviembre del 2010 se realizaron dos cotejos: uno nacional (Emelec-Deportivo Quito) y otro internacional (Liga-News Old Boys). Ambos tenían amplio interés por lo que significaban en sus respectivos torneos. Los triunfos fueron de Emelec y de Liga, con lo que la expectativa se ampliaba.
El partido del torneo nacional se jugó a las 14h00 y el partido por la Copa Sudamericana se realizó a las 21h20.
¿Cómo informaron los medios nacionales en esa oportunidad? Los tres de Guayaquil lo hicieron exclusivamente sobre el triunfo de Emelec. Y dos de Quito reseñaron tanto los triunfos de Liga como de Emelec (solo diario Hoy no publicó el triunfo del cuadro “eléctrico”). En esa ocasión, ponderamos el tratamiento igualitario que El Comercio y La Hora dieron a la información sobre los dos cotejos y criticamos el que los otros medios, para hacer la cobertura, privilegiaran el lugar natal del equipo antes que la trascendencia en sí del cotejo.
En conclusión, ¿Liga de Quito no existe para la prensa porteña cuando gana sus cotejos internacionales? ¿Y qué pasará si pierde? ¿Ahí sí ese hecho será convertido en noticia y difundido ampliamente? Esperemos que Liga, en sus dos próximos cotejos de la final de la Copa Sudamericana no dé la ocasión para confirmar o no esta inquietud que nace de presupuestos de claro cuestionamiento de contenido.
domingo 27 de noviembre de 2011
El revuelo de decir lo que se piensa
Es cuestión de hacer uso a la ruleta del azar, simplemente sortear qué archivo elegir; el entrenamiento de Barcelona del 2003 o la práctica de Liga de 1993, o mejor la ficha médica de Emelec de 1985; les garantizo que en el 85% de las entrevistas dadas en estas notas periodísticas, el contenido de las respuestas fue casi idéntico.
Podría hasta elaborar un “top 5” de las respuestas más repetidas y predecibles de la historia, ejemplo:
1.- ¿Qué opina del rival?
Es muy duro, el partido será difícil...
No dudo que esta realidad sea muy frecuente, pero qué pasaría si el entrevistado contestara:
Es un rival fácil, debemos ganar sin problema.
Bajo esa respuesta, más de uno lanzaría el cartel de irrespeto al aire.
Entonces, ¿puede ser sincero el entrevistado o debe aplicar una repetida demagogia?
El cuestionamiento y análisis de sus respuestas se lo dejo a la comunidad, mi labor es ser el puente entre lo que dijo y los que están afuera.
Si el asunto es opinión periodística, puedo expresar lo que siento, tal y cual lo hizo el entrevistado.
Leer y escuchar todo tipo de análisis extremos, por lo que expresó Pedro Quinónez en su cuenta Twitter, me levanta muchas interrogantes.
Lo que publicó el ex Santos lo hizo a título propio; en su cuenta personal de Twitter buscó molestar y picar a hinchas de Barcelona y lo logró, fue una reacción de hinchas. Por esa razón me sorprende tanto que periodistas profesionales hayan tomado partido y se hayan involucrado en el “jueguito de patio de colegio secundario”.
Como periodista, mi máxima aspiración es que me digan lo que piensan de verdad, obtener declaraciones sinceras, que mi trabajo tenga validez por la claridad y verdad de las respuestas de mi entrevistado.
Yo busco respuestas, no soy analista de sensatez o madurez de otros.
Es curioso, pero cito otro ejemplo:
Creo firmemente que llegaré a los 90 años y seguiremos escuchando la famosa leyenda sobre el criterio de Julio Iglesias sobre las bondades de la mujer ecuatoriana.
El cantante español fue a un sector bastante marginal de Guayaquil a brindar un recital, al parecer, y por más que trató, cada vez que pegaba su respectiva inspección del personal femenino que acudió al show, no encontró material que copara sus expectativas.
De ahí nació la leyenda sobre el criterio de Julio Iglesias y su opinión sobre lo que él consideraba eran todas las mujeres ecuatorianas.
Nunca lo oí salir de su boca, pero Iglesias habría dicho supuestamente, que la mujer ecuatoriana era fea.
Aquí vale la pena analizar dos aspectos:
1.- No debió generalizar y dar una sentencia final por lo que vio esa tarde o noche.
2.- Es completamente posible que el lugar donde acudió no tuviera una buena representante del sexo femenino ecuatoriano. Se puede dar en cualquier parte del mundo que en una reunión masiva tengamos una buena colección de feas o feos, ¿o no? o ¿creen que el decirlo pueda generar una hemorragia en nuestros oídos?
Por la declaración, Julio Iglesias se convirtió en una especie de ser rechazado, una leyenda urbana de mala educación, el hecho servía para tener una buena causa para censurarlo y odiarlo.
La misma prensa que se mata pidiendo libertad de expresión lo condenó por ejercer su propio derecho a expresarse.
Lo he repetido una y otra vez como el cuento del perro arrepentido del Chavo del 8, tenemos una desmedida fascinación a escuchar lo que queremos escuchar, que las declaraciones brinden masajes a nuestros oídos, no queremos escuchar la opinión sincera, real y que muchas veces, desafortunadamente, nos duele de manera radical.
Estamos de verdad preparados para escuchar decir a alguien que no considera a Alberto Spencer un buen futbolista, que Liga no es un gran equipo o que el Malecón 2000 es una fea y mala copia de otras bahías.
Puede haber gente que piense eso, no debemos aspirar a ejecutarlos por si ese es su criterio.
Lo que más aprecio en un entrevistado, por más doloroso o irreal (para mi punto de vista) que puedan ser sus apreciaciones, es que me diga lo que realmente piensa. No cuestionaré su sinceridad, al contrario, la agradeceré.
Esto me despierta otra ruta de interrogantes:
¿Se puede preguntar cualquier cosa?, ¿se puede contestar cualquier cosa?, ¿hay quienes deben guardar cierto comportamiento con la sociedad?, ¿qué pasa si a un futbolista lo insultan en la calle?, ¿debe aguantar todo?
Códigos profesionales, irrespetos entre hinchas, esa es historia de otro día.
lunes 14 de noviembre de 2011
Pagina de River sigue elogiando a Cazares
El ecuatoriano sigue levantando elogios...
Aqui lo que publico la pagina web de River Plate
Por otra parte, el diferente, no por ser el único extranjero de la categoría, sino porque es el más hábil con la pelota. Cazares se animó a charlar con el Sitio sobre sus primeros dos años en la Institución Millonaria. “Me siento barbaro en el grupo, me acoplé muy bien y estoy contento por compartir estos momentos con mis compañeros”. Con este logro, suma el segundo en River. El primero fue el año pasado que si bien no participó del plantel en la final frente a Gimnasia, fue parte del equipo en el resto de la temporada.
Con respecto a lo que vendrá, el ecuatoriano prefirió usar un perfil bajo sobre las posibilidades de tener una chance en el equipo de Matías Almeyda. “Ahora es cuando menos tengo que aflojar, tengo que demostrar que puedo estar siempre al 100%. Con entrenamiento, se me van a dar las posibilidades de estar en Reserva y tener chances en Primera”.
martes 1 de noviembre de 2011
miércoles 26 de octubre de 2011
¿Futbol sin Insultar?
TOMADO DE :www.gkillcity.com
Minuto
32. Mena pierde una gran chance frente al arco del Olmedo. Estaba solo
en el área y era el gol de la tranquilidad. De manera natural mi
garganta expulsó un grito de guerra, ¡Qué bobo este hijue..! Ante la
palabra que la acusa inmisericorde, mi madre reacciona al instante: ¡Por
qué tienes que insultar cuando ves fútbol? El reclamo es ya un lugar
común. Me disculpo y continúo en mi juego.
Como siempre, su pedido nunca tiene respuesta, porque las razones ni
yo las comprendo. Es más, no intento hacerlo, solo lo asumo como dogma.
Estoy convencido que "putear" a los jugadores es justo y necesario. Si
no pudiera expresar frente al televisor los humores que transmite las
incidencias del deporte, ¿para qué me siento a ver a 22 pendejos
(perdón, lo volví a hacer) detrás de una pelota? No me imagino ver al
fútbol sin "pegarse" una mala palabra, es parte del ritual, su
complemento, su autonomía sintáctica.
Ver
fútbol sin insultar sería como soñar sin esperanzas, sexo sin gritar,
dormir sin despertar, enamorarse sin sufrir, comer sin eructar, morder
sin saborear, jugar sin ganar. Es ir al parque de diversiones y no
subirse a la montaña rusa, es no poner el árbol en Navidad, Año Nuevo
sin año viejo, graduación sin borrachera, borrachera sin chuchaqui y
chuchaqui sin encebollado. Sería como manejar en carretera sin música, o
un arroz con menestra sin carne. Es como leer sin reflexión, besar sin
lengua, escribir sin lujuria, caminar sin las piernas o volar sin alas.
Una peli de Rambo sin balas, una canción de Britney con sentido, un
poema de Neruda sin amor.
No hay mejor antiestrés que insultar viendo fútbol. Si no lo han hecho, créanme, es fascinante. Cada
recordatorio de la señora madre del jugador es como un escape de la
rutina diaria. El árbitro no se queda atrás. Un anecdotario completo
sobre el origen dudoso del réferi es actividad de recreación y un aporte
de creatividad. Hasta los jugadores sienten la necesidad de insultarlos
como terapia medicinal. Cuando el ministro pidió su déjame putearlo nada más, era como parte del algún tratamiento homeópata, seguro.
Esto
tampoco es cuestión de malos modales o una educación incipiente. El
pésimo vocabulario en el rey de los deportes rebasa la barrera del bien o
el mal. O maldice o glorifica. Durante el vía crucis de Emelec en la
final del año pasado, por cada metida de pata salía de mi garganta casi
guturalmente una puteada efervescente. En mi casa soportaron todo un
arsenal de groserías hasta la clasificación azul.
Pero
en el instante final, en el momento del último suspiro, cuando los
latidos se detienen y parecen acompañar el sentido del balón, la
respuesta fue la misma. Y Quiroz la tomó frente al arco, tan sólo la empujó y el pueblo deliró ¡Gooooooooolllll hijueputa!!!!!
Fue
mi bendición para los muchachos, mi agradecimiento a su esfuerzo, a sus
ganas, a sus huevos... No podía ser de otra manera, si los acompañé con
mis insultos durante todo el campeonato y dio resultado, ¿por qué
negarles la última palabrota cuando la victoria era nuestra?
La
victoria fue nuestra pero el campeonato no. El dolor, dirigentes,
técnicos y jugadores pasan, pero lo puteado no lo quita nadie. Este año,
otra vez, vamos por la corona.
El
pasado sábado, la sábana de groserías adornó la noche con cada
pincelada o burrada de los azules. Tanto "alentar" a los muchachos tuvo
sus frutos al final del juego, con dos goles más. Nadie le quita de la
cabeza al fanático que la arenga llena de sapos y culebras llegó hasta
los jugadores. El resultado es un premio conjunto a la entrega del
equipo, la táctica del entrenador, y las puteadas de los hinchas.
¿Quieren fútbol sin insultar?
Se ve que no conocen al Tano Pasman...
@zurdaopinion
miércoles 19 de octubre de 2011
OTRAS MANCHITAS MAS
La agresión a un juez
asistente se dio otra vez en el Olímpico Atahualpa este domingo 16 de octubre,
y el día de hoy 18 de octubre se consumó otra agresión. Si agresión a la razón,
al orden, a la justicia y además fue un insulto a la inteligencia.
Más allá del justificado
reclamo reglamentario de la dirigencia de Barcelona, más allá del error de
haber notificado e identificado la zona del equipo visitante, más allá del
tiempo exigido para presentarlo, más allá de que se haya legislado y decidido
apegado al Estatuto, más allá de todo lo que se pueda enumerar, hay un hecho
que no merece discutirse, SE PRODUJO UNA AGRESION A UN JUEZ, Y LAMENTABLEMENTE
QUEDO IMPUNE, NO HUBO NINGUNA SANCION.
Si efectivamente la no
sanción al escenario de Barcelona es lo justo, lo reglamentario, tendremos que
concluír que en este caso puntual, no hay posibilidad de sanción, algo parecido
a lo que pasó hace poco en la capital, en que se lanzó una llanta de un
automóvil a la cancha, y, como primero no hubo impacto, y como tampoco se
cumplió lo estipulado para presentar el reclamo, AUNQUE PAREZCA UNA BURLA, TAMPOCO
SE DIO UNA SANCION.
Para agregar otra manchita,
un enardecido y poco reflexivo dirigente convocó públicamente a los hinchas
toreros a presentarse masivamente al edificio de la Federación Ecuatoriana de
Fútbol para exigir que no se sancione su estadio.
¿Acaso no era un hecho
público dicha convocatoria?
¿Porqué la dirigencia de la FEF no exigió a quién
corresponda la presencia de la Policía para impedirlo?.
¿Le asiste el derecho a un
dirigente a provocar mediante pedido de comparecencia de los hinchas de su
equipo a alterar el orden ciudadano?.
¿Le está permitido que se produzca
congestionamiento vehicular en la avenida donde está situado el edificio de la
FEF?. ¿Qué respalda a ese dirigente a conmocionar la paz de los domicilios
vecinos?.
Los dirigentes de la FEF
debieron tener la entereza de impedirlo y de negarse a instalar la sesión
mientras no se desaloje a ese grupúsculo de convocados.
Otra manchita más.
¿Le ha pasado a alguien que
un día domingo en un supermercado, estación de servicio, o una tienda
cualquiera pretenda adquirir una botella de vino para acompañar alguna comida,
o cualquier otro licor
para alguna celebración, y le manifiesten que no está permitido su venta?
¿Porqué entonces en el
estadio, en una programación dominical se puede vender cerveza?
Las leyes deben ser
cumplidas por todos, por los ciudadanos comunes, y también por aquellos que
asisten a un estadio para libar, y también para llenar de vergüenza el fútbol
nacional con agresiones.
Lo anteriormente citado,
ojalá sirva para reflexionar, quizá usted que lee estas líneas, así como yo,
probablemente no podamos hacer algo para cambiar lo que no debe suceder, pero
que quede para que quizá alguien pueda hacerlo.
POR AHORA SON ALGUNAS MANCHITAS
MAS EN NUESTRO QUERIDO FUTBOL ECUATORIANO
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