
Pocos días atrás, conversando con Diego Arcos y Andrés Guschmer les comentaba , que a diferencia de lo que podemos presenciar en los tiempos actuales, tuve la suerte de disfrutar del juego de grandes defensores centrales en épocas anteriores.
Un amplio sector de la prensa y aficionados tienen la percepción de que algunos jugadores como Carlos Castro, Jorge Guagua, Renán Calle, Segundo Matamba, Juan Triviño, Jairo Campos, son grandes defensas centrales, y en otros casos algunos como Mariano Mina, Luis Zambrano, Luis Checa, José Luis Perlaza pueden ser considerados como importantes aportes para reforzar un determinado conjunto.
Para quienes tuvimos la suerte, y son algunos los que podrían recordar y desde luego evaluar mi criterio, de observar a grandes defensores centrales ecuatorianos, y de los que llegaban como refuerzos extranjeros, voy a exponer algunos ejemplos:
Vicente Lecaro Coronel, un verdadero grande del área chica, con grandes condiciones técnicas, muy buen juego aéreo, personalidad de líder dentro de la zaga, potente disparo que lo llevó a conseguir algunos goles de tiro libre y penal, pero sobre todo un juego sobrio, elegante, uno de esos defensores que conseguían quitar balones y administrarlo de manera correcta, salían jugando, era un espectáculo, de allí el apodo con el que se lo conoció : El Ministro de Defensa.
Edison “ Cacho” Saldivia, fue una figura relevante, para muchos el mejor defensor central extranjero que llegó a nuestro país, desde 1965 hasta nuestros días.
Por razones de edad no pude ver en acción a otros jugadores como Carlos “ Pibe “ Sánchez, Eladio Leiss, Honorato Gonzabay, Juan Benítez, de los que tuve referencia por lo que vió mi padre o me enteré por diarios y revistas.
Es necesario puntualizar el año desde que efectuó este análisis , ya que no podría debatir con alguien que pudo ver a los de antes.
Volviendo al “ Cacho “ Saldivia, a pesar de que no pasaba del 1.80 de estatura, su juego aéreo fue formidable, su prestancia, su inmensa habilidad para jugar balones en el área chica, la prestancia y el timming para llegar siempre antes que el atacante, y agréguele su fuerza y garra consecuente con su nacionalidad uruguaya.
José María Píriz , otro uruguayo, fue un excelente marcador central, llegó para los eléctricos, y es recordado aún por su inmensa calidad, su serenidad y seguridad en el área chica, un grande de la zaga.
Puedo también recordar otros grandes centrales como el quiteño Gustavo Guerrero del Politécnico, Eduardo Zambrano y Enrique Portilla de Liga quiteña, el argentino Atanasio Centurión que llegó al América quiteño y después actuó en otros clubes, el argentino Horacio Bellavitis del Patria, por nombrar algunos.
Hubo otros que siendo buenos centrales, no llegaron a las dimensiones de fútbol de los arriba nombrados como el aguerrido Patricio Echeverría del América quiteño, el Fortunato Chalén de Norte, Patria y Emelec, la solvencia y fortaleza de Alberto Cruz Avila del Emelec, , los primeros años de defensores como Carlos Maridueña de Emelec, Alfonso Echanique del Everest, Héctor Menéndez del Barcelona, por citar unos pocos.
No pueden escaparse de este recuento Jefferson Camacho y Duval Altafuya, con temporadas de gran nivel, excelentes defensores , muy técnicos, de buen juego aéreo y patrones de su área.
Otro defensor central de extraordinarias condiciones fue el José Paes de su última época , cuando dejó el medio campo y pasó a convertirse en un defensor de lujo, de mucha personalidad, y gran solvencia en la zaga.
Llegaron otros buenos centrales como Luis De Carlos de la Liga quiteña, el uruguayo Miguel Angel Russo que en su época de Técnico Universitario ya no era el volante de corte de la U Católica de Quito, los argentinos Juan Manuel Sanz de Emelec, Horacio Capiello de América de Quito y Barcelona, el uruguayo Alfredo De los Santos de Barcelona y Filanbanco entre otros.
Entre los nacionales, la aparición de uno de los zagueros centrales más rápidos que recuerda nuestro fútbol, me refiero a Holger Quiñónez, con grandes condiciones técnicas, de gran personalidad, y un aceptable juego aéreo.
El central de El Nacional Wilson Armas fue referente de fútbol vistoso y mucha solvencia, y hubo otros centrales como Carlos Campoverde, Jimmy Montanero, Fausto Carrera, Bolívar Ruiz que cumplieron importantes temporadas como defensores de mucha trascendencia en sus equipos.
Raúl Alfredo Noriega , un central de excelentes condiciones técnicas, juego vistoso, y a pesar de que algunos consideraron que era lento, sin embargo demostró que casi siempre llegaba a tiempo para impedir un remate o en un cierre oportuno, le faltó solvencia en el cabezazo.
Iván Jacinto Hurtado, uno de los mejores de nuestro fútbol de todos los tiempos, muy técnico, elegante, de gran personalidad, buen remate de media distancia, a mi criterio, para haber alcanzado los ribetes de Lecaro le faltó ser un gran cabeceador.
Entre los extranjeros que llegaron en las últimas épocas , el paraguayo Carlos Espínola fue un destacado zaguero en su paso por la Liga quiteña.
En el 2007 llega el argentino Norberto Araujo, a quién considero como uno de los grandes centrales que vino a nuestro fútbol, pilar determinante en el título nacional 2007 y Copa Libertadores 2008, de excelentes condiciones técnicas, muy conocedor de su puesto, sin duda un grande de la zaga.
Después de este recuento en que mencionaré a grandes de todos los tiempos como el chileno Elías Figueroa, los argentinos Roberto Perfumo, Daniel Passarella, el peruano Héctor Chumpitaz, el brasileño Luis Pereira, los italianos Franco Baresi y Caetano Scirea, los alemanes Franz Beckenbauer y Ulrich Stielike , si sumamos a los Lecaro, Saldivia, Píriz, Hurtado , Quiñónez, Camacho, podemos sin ninguna duda concluír :
AQUELLOS FUERON GRANDES DEFENSORES, LA MAYORIA DE HOY SON SIMPLEMENTE RECHAZADORES.
ANTONIO UBILLA MANCHENO NOVIEMBRE 28 DE 2008





































